Hoy mi cuerpo desnudo y mi mente abierta son una imagen homogénea, perfecta para una fotografía en blanco y negro.
La perfección que yo busco es definitivamente punto y aparte de lo que él piensa.
Tanto, que no vale la pena hacer mención de él, ni vale la pena recordarlo.
Continuo:
A mí las cosas me entran más por los oídos, más por los ojos. Aunque es difícil precisar entre sonidos e imágenes cual "pesa más".
Imágenes de luz-sonido-y luz!
Pero hoy, con una tenue iluminación sobre mi cabeza, mi cuerpo no habla y mis ideas no se ven.
Y las rosas secas del jarrón son tan bellas como cuando estaban recién cortadas. Pero ellas no saben cantar y no estoy segura de que no puedan escucharme.
Sin embargo, atraían a los pájaros cuando eran solo capullos y ellos les cantaban por las mañanas queriendo despertarlas. Y así escondidas también eran bellas.
Pero no, no era tiempo de salir!!
Pobres rosas, querían mostrarse al mundo en todo su esplendor.
Pobres rosas, pobres capullos... muertos!
Puedo ver mis brazos largos cayendo a mis costados. Puedo verlos como se elevan a la altura de mis hombros. Pero no puedo ver mis huesos y sin embargo los escucho.
Y que me dicen mis huesos?
Que estoy viva, viva y en movimiento como todo en este globo, como el mismo globo.
Pero mis huesos no hablan, ni cantan o recitan como el viento que se filtra en mi ventana semiabierta.
Mis huesos viven?
No lo sé!
Pero esa luz en el techo les da vida… como el sol a las nubes!!
Porque después de todo que sería de las nubes sin el sol, del sol sin el cielo, del cielo sin las nubes??
Y que sería de mí sin estos huesos que me hacen tan perfecta?
Y que sería de mi perfección sin esta noche, sin esta luz?… que sería de esta perfección si no la hubiera inventado yo.